Mujer de pie en una postura sencilla de yoga, ideal para empezar sin experiencia, en Centro Kanda, Lomas de Bezares, CDMX

Práctica

Cómo empezar yoga sin experiencia previa

Muchas personas posponen su primera clase porque creen que necesitan ser flexibles. No es así: esto es lo que esperar y cómo llegar a tu primera clase en Centro Kanda, CDMX.

Equipo Centro Kanda 15 mayo 2026 4 min de lectura
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Muchas personas posponen su primera clase de yoga porque creen que necesitan llegar con algo: flexibilidad, buena condición física, conocimiento previo de las posturas. La realidad es que el yoga no pide que llegues listo. Pide que llegues.

Esta idea puede sonar a frase motivacional de calendario, pero tiene una implicación práctica concreta: la primera clase no es un examen. Es una exploración. Y lo que encuentres en esa exploración —limitaciones, incomodidad, sorpresas agradables— es exactamente el material con el que trabaja el yoga.

El yoga no empieza desde la flexibilidad

La imagen cultural del yoga —alguien doblado en posiciones inverosímiles— ha creado una barrera de entrada falsa. La flexibilidad es a veces resultado de años de práctica, no un requisito para empezar.

Lo que sí necesitas al llegar es disponibilidad de atención. Observar qué siente tu cuerpo en cada postura, escuchar las indicaciones del maestro y ajustar desde ahí. Eso no requiere experiencia. Requiere presencia.

"No llegas al yoga cuando eres flexible. Te vuelves flexible —en cuerpo y mente— porque practicas yoga."

Los maestros de Centro Kanda trabajan con variaciones y ajustes para cada cuerpo. Si una postura te genera tensión excesiva o molestia, hay una versión que funciona para ti. Eso se descubre en clase, no antes de llegar.

Alumnos en una postura reclinada y guiada durante una clase de yoga en Centro Kanda, Lomas de Bezares, CDMX

Clase en Centro Kanda · Lomas de Bezares, CDMX

¿Qué pasa en tu primera clase?

Llegar al estudio por primera vez puede generar cierta ansiedad. Es útil saber qué esperar.

Las clases en Centro Kanda duran entre 60 y 75 minutos. Empiezan con una fase de integración —respiración, asentamiento, atención hacia adentro— antes de entrar en movimiento. El ritmo se construye gradualmente y siempre hay un momento de descanso al final (Savasana).

  • El maestro guía cada postura con indicaciones de alineación y sensación, no solo de forma.
  • Puedes hacer pausas cuando lo necesites. Nadie monitorea tu progreso ni te compara con nadie.
  • Si algo duele —no incomoda, duele—, comunicarlo al maestro antes o durante la clase.
  • No hay una postura "correcta" universal. Hay la postura que funciona para tu cuerpo hoy.

Qué llevar y qué dejar en casa

Lo que necesitas

  • Ropa cómoda que permita movimiento. No necesita ser ropa específica de yoga.
  • Una botella de agua.
  • Pies descalzos — el yoga se practica sin calzado.

Lo que puedes dejar en casa

  • La presión de hacerlo bien.
  • La comparación con quien esté a tu lado.
  • La idea de que tu cuerpo debería poder más.

En Centro Kanda hay tapetes disponibles para tomar prestados. Si decides practicar regularmente, tener el tuyo propio tiene ventajas de higiene e, irónicamente, de arraigo: el tapete se convierte en tu espacio.

Las preguntas más comunes

¿Y si tengo una lesión?

Comunícala al maestro antes de empezar. En la mayoría de los casos hay adaptaciones posibles. En algunos casos específicos, puede ser necesario consultar con un especialista antes.

¿Qué modalidad es mejor para empezar?

Las clases de Hatha Vinyasa son accesibles para principiantes y dan tiempo para asentarse en cada postura. Las clases de Yoga Cromática de Adriana Godard tienen una metodología de activación interna que muchos estudiantes encuentran reveladora desde la primera sesión.

¿Cuántas clases necesito para notar algo?

Hay cosas que se sienten desde la primera clase —un tipo de quietud al final, mayor conciencia del cuerpo durante el día. Los cambios estructurales —en rango de movimiento, en gestión del estrés— se construyen en semanas.

¿Necesito ser flexible para empezar?

No. La flexibilidad no es una condición de entrada, sino algo que puede desarrollarse con la práctica. Llegas con el cuerpo que tienes hoy, y desde ahí se empieza.

¿Qué llevo a mi primera clase?

Ropa cómoda, agua y disposición a moverte sin exigencia. En Centro Kanda hay tapetes disponibles para tu primera vez, así que no necesitas comprar mucho antes de empezar.

¿Las clases son para principiantes?

Sí. Las clases están abiertas a todos los niveles y el maestro propone variaciones para que cada quien practique desde donde está. Empezar desde cero es completamente normal.


La primera clase siempre tiene algo de incógnita. Eso es parte de lo que hace que valga la pena tomarla. El yoga no empieza cuando estás listo. Empieza cuando llegas.

Centro Kanda · Lomas de Bezares, CDMX

La primera clase siempre es la más difícil
de agendar. Después se vuelve hábito.

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